Pedro Gil / Bukowski, te están jodiendo



Confinado, 
con la mano derecha y el alma recuperándose
de una operación quirúrgica,
te evoco genio de las multitudes.
Porque
Chinaski, te están jodiendo.
En los bares los karaokes los night clubs
desaliñados remedos de rockeros punks versificadores
arman recitales cagones homenajes
basándose en tu fama en tu nombre
si reúnes a una docena apenas alcanza
a rescatar un verso blando fofo
porque no se trata de una competencia de borrachos
porque borracho es cualquiera
porque beben dos días citan unos versos tuyos
arman una pelea
dan y reciben bofetadas de niña
buscan el reconocimiento y no la creación
y no son reales y no son reales y no son reales, Hank,
no nacieron para robar la rosa roja de la avenida de la muerte,
sí nacieron para robar las tarjetas de crédito a papi
llamar a mami para que los recoja en las madrugadas mediocres
si llegan a entrar a la cárcel se los culean
repito
primero ser famosos luego ser escritores
sueñan con eso humildes narcisistas
enamorados de sus vómitos
zorras y zorros subiendo en la internet sus abortos
muchachas y muchachos proclamando sus putadas
sus mariconerías creyéndose inventores del agua tibia.
Edgar Allan murió alcoholizado el cuerpo sobrio su talento.
A Fante le cortaron una pierna pero no su carrera su oficio
de hacedor de historias auténticas espectaculares
Salinger no asistía a las tabernas
pero sigue siendo más irreverente que millones de borrachos
que habitan en millones de tabernas
la dura y bella Duras se tomaba 8 litros de licor al día
y no se presentaba a escandalizar en los festivales de escritores.
Gente real: ¿hijos de Dios? ¿Hijos de Satanás?
ni tú ni ellos ni yo lo sabemos tal vez nunca lo sabremos.
Chinaski, te están jodiendo,
por conveniencia todos ahora fingen ser perdedores
para exhibir
sus falsos éxitos
sus falsos fracasos.
Escriben sobre la marginalidad desde un auto de lujo
sobre las cloacas tapándose la nariz.
Viven la moda Bukowski
la moda digo “malas” palabras soy maldito soy bueno.
Sobre la soledad absoluta
colocando sus mejillas en los pechos de sus mujeres
o sus maridos.
En realidad son un salivazo a la realidad
porque tú me enseñaste que hay peores cosas que estar solo.
A las 7 horas 59 minutos de esta mañana
de este inicio de semana te pido un favor:
ampárame inspírame protégeme.
Que el perro del amor no se queme en el infierno.
Que consiga trabajo en la Gran Ciudad.
Que por lo menos sea Gerente del Banco Mundial de los Inútiles.
Que la fama no me mate.
Que no me lance de un segundo piso.
El sol hace ejercicios de yoga.
Necesita lucidez para enfrentar a los motores.
Los jilgueros cantan burlones confiados
están fuera de la contaminación.
Escribo con una mano.
La mano derecha se repone.
El corazón de mi mujer también.
La pelea sigue.