Javier Lara Santos / Isla, luminosa, pero isla



Hemos firmado un contrato donde el clima no
tiene potestad. Ni las lunas de la historia, ni las
manzanas podridas en las que podemos
nadar dentro, como hermosos gusanos
de las manzanitas de dios.
Te escribo esto con falta de aire:
dicen que los andinos tenemos los pulmones
más grandes, yo digo: cerebro menos oxigenado,
por eso creemos que nosotros mismos nos salvaremos de la tristeza.
Alguien, al final de la obra dice:
Es que el poeta está enamorado de la vida, pobrecito, déjenlo.
Yo aplaudiría como si fuera un helecho,
hasta que se me caigan las esporas.
Esta página camina sin que  ninguno  de nosotros importe,
Eso me alegra. Ella rige, ella (la página, el dibujo de la página)
es más fuerte que los creyentes del vacío.
Escribo entonces porque no me lo creo,
porque podría dejar de hacerlo (sí, claro).
Escribo porque dios se quedó dormido en un establo
hace como mil quinientos cien años, y tu
cabellera no brilla de debilidad, si no de futuro.
Dijese: yo te veo desde el mismo espejo en el
que la nieve se petrifica, como un infante muerto
mucho antes de la memoria,
antes de verte a ti misma como un niño dentro de otro niño.
Pero yo veo la nieve que te ve, y todos
los espejos son esa nieve, ya sin niños.
Disculpad: soy una sombra concreta
que cría huesos en la mitad del rito:
disculpad, quise decir del río, de todos los ríos:
soy la mitad de lo que te invento
y la mitad de lo que no nos pertenece.
No hay escapatoria, pero sigue aquí,
sangrando mientras dios duerme:
produce puertas al infinito que son más rápidas
que esta página.
Soy, al final de la sala, un ángel de este mundo,
regodeado en la fiesta del fango,
soy la salvación que buscarías si no amare mi perdición.
Entonces quiero abrazarnos, decirnos que todo esto es mentira  y terrorífico.
Decirte, que yo también soy presa de la inmediatez, pero vivo como un ave
que se incendia en el medio del oxígeno.
El inicio del terror del mundo aún pesa. Sí, la vida es una mala broma,
pero te das cuenta, hasta el hartazgo, y dices Bienvenida,
así estés ciego, así estés ciego a voluntad.
Bienvenida.